Enrique Guzmán se lanzó a la conquista de la Madre Patria y lo hizo de tal manera que poco tiempo después, para ser precisos en el año 1966, el director de cine Luis César Amadori, decidió incluirlo en los roles estelares de una historia escrita por él mismo, la dama joven no podría ser otra que la máxima exponente de la canción juvenil española: Rocío Dúrcal . . . Llena de frescura e inolvidables canciones, ACOMPÁÑAME fue todo un acontecimiento para los jóvenes mexicanos, fuéramos o no seguidores de Enrique, esta era la primera ocasión en que alguien surgido de la llamada Nueva Ola en nuestro país, actuaba en foros europeos. Los temas de A. Guijarro y A. Algueró elegidos para la cinta, fueron estupendos éxitos en la voz de nuestros admirados intérpretes, quienes dentro del argumento, personifican a la asistente y el chofer de una señora que recibió una casa como herencia, razón por la que, con apoyo de los muchachos, deberá trasladarse a la las Islas Canarias y ahí realizar los trámites de venta . . . Sin duda el resultado, fue un magnífico negocio para ambos sellos discográficos, Philips y CBS Columbia: toda vez que las tonadas «El diplodocus» «Todo es mío» «Teren, ten, ten» «Acompáñame» y «Una chica formal», así como «Tan cerca» del propio Enrique y los temas escritos por J.A. Arozamena «Canción Canaria», en coautoría con Moraleda y «Corazón de trampolín», en colaboración con A. Algueró, todas ellas, pronto estarían dentro de la programación de las radiodifusoras dedicadas a la juventud.
Se hablò y se dijo tanto de esta pelìcula, que se insistiò que Enrique Guzmàn lo habìan dejado a un segundo tèrmino, por darle la mayor atenciòn e impulso a Rocío. En varias tomas se deja ver que Enrique cantando a lado de ella, èl està de espaldas a la càmara. Que los reflectores y los acercamientos «close Up» siempre favorecieron màs a Rocío que a Enrique. Es màs que hubo corte de escenas de Enrique cantando demeritando la actuaciòn de ella. Dimes y diretes. En fin Enrique Guzmàn hizo lo que tenìa que hacer y lo hizo muy bien, a pesar de las críticas, dejò constancia de su personalidad y se trajo de la Madre España una carretada de aplausos y logros profesionales. Algunos comentaristas de la época destacaron que Rocío fue despota con Enrique, pues cuando ella vino a Mèxico, èl se encargò de ser su anfitriòn y la tratò como una Reina; en cambio ella cuando èl estuvo en su paìs, no lo tratò bien. Sin embargo, el Sr. Guzmàn como todo un caballero desmintiò todos esos desagradables comentarios que rondaron en torno a ellos. No cabe la menor duda que el pueblo de Mèxico y los Mexicanos, somos muy generosos y que siempre damos màs de lo que recibimos, en fin, nos complace màs dar que recibir. Asì me tocò vivirlo. Antonio
Se hablò y se dijo tanto de esta pelìcula, que se insistiò que Enrique Guzmàn lo habìan dejado a un segundo tèrmino, por darle la mayor atenciòn e impulso a Rocío. En varias tomas se deja ver que Enrique cantando a lado de ella, èl està de espaldas a la càmara. Que los reflectores y los acercamientos «close Up» siempre favorecieron màs a Rocío que a Enrique. Es màs que hubo corte de escenas de Enrique cantando demeritando la actuaciòn de ella. Dimes y diretes. En fin Enrique Guzmàn hizo lo que tenìa que hacer y lo hizo muy bien, a pesar de las críticas, dejò constancia de su personalidad y se trajo de la Madre España una carretada de aplausos y logros profesionales. Algunos comentaristas de la época destacaron que Rocío fue despota con Enrique, pues cuando ella vino a Mèxico, èl se encargò de ser su anfitriòn y la tratò como una Reina; en cambio ella cuando èl estuvo en su paìs, no lo tratò bien. Sin embargo, el Sr. Guzmàn como todo un caballero desmintiò todos esos desagradables comentarios que rondaron en torno a ellos. No cabe la menor duda que el pueblo de Mèxico y los Mexicanos, somos muy generosos y que siempre damos màs de lo que recibimos, en fin, nos complace màs dar que recibir. Asì me tocò vivirlo. Antonio