tocaba el piano, razones por las cuales, desde niño se involucró en la música y al igual que su padre, aprendió a tocar el trombón . . . Cursando la secundaria, empezó a dar muestras de su gran talento como arreglista, su primer trabajo profesional, lo llevó a cabo en el “Musical Skippers” de Boston, en donde bajo la dirección de Dan Murphy, además de tocar el mencionado trombón, realizaba funciones de arreglista . . . Durante la época de las Grandes Bandas, Ray arribó a Nueva York, donde participó con las Orquestas de Bunny Berigans, Bob Crosby, Artie Shaw y Glenn Gray, obteniendo poco a poco el reconocimiento por sus interpretaciones y arreglos, sin embargo, su desarrollo profesional, se vio interrumpido por la guerra, situación que lo llevó al ejercito, para el que estuvo sirviendo durante dos años, incorporándose a su regreso, a la Orquesta de Harry James.
revolucionando el sonido de la música instrumental, al combinar en sus arreglos, los coros y el sonido de los instrumentos, las voces femeninas armonizando entre trompetas y clarinetes, en tanto que las voces masculinas hacían lo propio entre trombones y saxofones.
Recordar y volver a disfrutar la música de este Excelsior compositor, arreglista e instrumentista musicalmente hablando, es un agasajo esplendoroso, principalmente cuando bailábamos con la chica de nuestros sueños. Era la ocasión que esperábamos todos los adolescentes, cuando acudíamos alguna reunión de carácter social y escoger a la chica que nos gustaba o que en su defecto nos dejaban los mas grandes. Experiencia altamente agradable pues esta música nos hacia soñar y porque no decirlo así, nos hacía sentir bailar en las nubes. Sensacional, única e irrepetible la grata ocasión para acercarse a la joven que nos sonreía y que al igual que nosotros platicaba en voz baja para que nadie se enterara de lo que se platicaba. Esto me recuerda la melodía «El Amor es una cosa Explendorosa» Tal como lo viví. ¡Saludos!
Ahora que lo mencionas, me hiciste recapacitar, pasa el tiempo y eso en verdad no ha cambiado, ayer hoy y siempre: «El Amor es una cosa Esplendorosa».
Saludos afectuosos
Pasará inexorablemente el tiempo, pero Ray Conniff no podrá ser imitado por otro músico o arreglista. Su estilo es único é inimitable. No me canso de escucharlo. » UN VIEJO CUBANO ADMIRADOR »
Y también un mexicano admirador del sonido Conniff, tiene usted razón Sr. Vidal, sencillamente inigualable.
Gracias por su comentario