estoy hablando de cuando tenía alrededor de 7 años, muy joven para distinguir en ese entonces; pero recuerdo qué, entre otros géneros musicales, escuché en repetidas ocasiones, canciones románticas con toque tropical, imagino que en su gran mayoría, de origen cubano, la primera de éstas que llamó mi atención, la tengo muy presente, se llama «En la orilla del mar» y la interpretó Bienvenido Granda, uno de los cantantes de la famosa Sonora Matancera, agrupación de la cual, con el tiempo fui conociendo otros temas de similar estilo, destacando entre ellas: «Tu voz» «Intruso corazón» «Quémame los ojos» «Angustia» «Virgen de medianoche» «Total» «Una docena de besos» «Señora bonita» «Calla» y algunas más . . . El tiempo fue pasando y naturalmente fui convirtiéndome en adolescente, bastante tímido e ingenuo, pues hay que recordar que crecí en un internado exclusivo para aquellos que al nacer, calzamos zapatitos de estambre azul, razón por la cual, mi trato con las damitas dejaba bastante que desear, resulta que una noche cualquiera del año 1961, habiendo cumplido los 14, una jovencita un poco menor me propuso besarnos y con la nula experiencia que tenía, debo aceptar que hice un absoluto ridículo; pero aún así le dije: supongo que somos novios ¿Verdad? y ella sonriente me respondió «por supuesto tonto», emocionado me acosté pensando «ya tengo novia y de ojos verdes». Muy poco me duró el gusto, la siguiente vez que la ví, ella iba abrazada de un vecino y sin que me vieran, se besaron alejándose de donde yo estaba; la verdad es que me sentí frustrado, triste, engañado, la tierra se abría a mis pies, imagino que todos sufrimos alguna vez un similar desengaño, yo agradezco que me sucediera tan joven, me acuerdo que caminaba triste por el camellón de la Av. Ramos Millán (hoy eje 5 sur) y al pasar frente a una lonchería cercana, escuché una canción que comenzaba: Hoy sé más que ayer, que diferencia, tu engaño me ha enseñado a distinguir y el final de la melodía me impactó aún más, duro pero muy razonble: «He visto la verdad, me ha dicho tanto, que ya, ningún amor, me hará sufrir» . . .
Buena lección aquella, aprendí bastante y poco a poco, dejé de ser tan iluso, aunque lo sentimental nunca se me quitó, lo cierto es que cada que escucho canciones antiguas de ese estilo, me remonto instantáneamente a esos tiempos, tengo la enorme fortuna de frecuentar a mis grandes amigas, conocidas desde aquel entonces y es por eso que ahora publico este artículo, quiero pensar que no soy el único con una experiencia como la aquí narrada y sólo espero que al escuchar la selección de canciones del reproductor, se despierte en alguien, un bello recuerdo de su primer amor, los valores y costumbres de aquel añorado México que enmarcó mi niñez.
He disfrutado mucho de la lectura de su experiencia amorosa a los 14 años. Me he reído un poco porque me he sentido identificado con su vivencia, muy similar a la mía. Agradezco mucho la labor ardua, ingeniosa, interesante y retribuyente que realiza con todo este titánico esfuerzo literario-musical. No tengo con qué pagárselo; pero si reconocerle su gran esmero por la recuperación y compartición de este valiosísimo material, a través de su trabajo. Enhorabuena, le mando mis congratulaciones y un abrazo. Espero verdaderamente siga usted acrecentando por mucho tiempo más este acervo cultural invaluable. Buenas tardes.
Gersio dijo:
Bellas sus palabras Sr. Wolff, es gratificante conocer su opinión, espero que otros artículos, despierten en usted sensaciones similares a las que describe, toda vez que este sitio, fue armado con base en nuestras propias vivencias, de ahí el nombre: Tal como lo vivimoS . . . Saludos.
Muy buenos días, amigo Gersio, lo primero que necesitamos es tener muy buena salud para continuar con nuestro caminito diario . . . A propósito de tu narración y el comentario del Sr. Alfred Wolff, también tuve una primera experiencia similar a la de ustedes . . . Grandes recuerdos.
Gersio dijo:
Creo que a todos alguna vez, nos tocó la de perder, lo importante es tomar lección de ello y seguir adelante . . . Saludos amigo Lynn.
El día de hoy vi por primera vez y me gustaría tener los meses anteriores ¿Cómo le hago?. Muchas gracias
Gersio dijo:
Disculpe Sr. Domínguez, no entiendo su pregunta ¿Podría ahondar al respecto? . . . Buena tarde.
Una vez más estoy disfrutando de este regalo que nos ha dado está maravillosa página. Tantos recuerdos, a Dios gracias, la mayoría muy lindos!!! . . . Recuerdo cuando recibíamos con alegría nuestro cancionero y buscábamos nuestras canciones favoritas! . . . He tomado la libertad de compartir Tal como lo vivimos con amigos de esa época . . . Muchas gracias de nuevo por tan maravilloso regalo y por los recuerdos que nos traen. Que Dios los bendiga!!!
Gersio dijo:
Al contrario Srta. Celis, agradecemos que se tome el tiempo para recomendarnos, gracias también por sus palabras, Tal como lo vivimoS es un sitio creado para recordar y si acaso algo logramos despertar en nuestros visitantes, bueno, pues eso el mejor premio que podemos recibir . . . Saludos afectuosos.
Muchas gracias, Gersio. Es un placer y de nuevo, gracias por compartir este tesoro musical y por tener un espacio donde podemos expresar nuestro sentir . . . He encontrado muchas canciones que mi mamá cantaba, las cuales hacía mucho no escuchaba. Ella falleció muy joven, pero disfrutaba mucho en cancionero Picot. Uno de mis mejores recuerdos es de cuando, a la hora de dormir, soy la cuarta de diez hermanos, me pedía cantar alguna canción, y al terminar alguno de mis hermanos solicitaba otra, y otra, y otra, hasta que poco a poco se pasan menos voces pues se iban durmiendo. Si mal no recuerdo, era yo la última en caer. Hoy, uno de ellos y yo hemos recordado esos días con mucha nostalgia . . . Gracias por el viaje en el tiempo!!! . . . Que disfruten un hermoso y muy bendecido fin de semana!!! . . . Un fuerte abrazo y hasta pronto!!!
Gersio dijo:
En tiempos de juventud, sentimos que somos eternos, es decir, no pensamos que algún día seremos mayores y en apariencia, eso hace que no valoremos los variados momentos que se nos presentan. Hoy me doy cuenta que no fue así, sólo nos les di importancia en su momento; pero al paso de los años, aquellas vivencias se convirtieron en el mayor tesoro de mi existir . . . Siempre recuerdo aquellos días en que mi querida madre me aconsejaba y yo algo molesto, me incomodaba . . . ¡Caray! qué no daría ahora por tenerla enfrente para agradecerle todo lo que hizo por mí; aunque tengo la sensación de que ella está pendiente y lo sabe . . . Lo mismo me sucede con aquellas reuniones familiares o de amistades que hoy están lejos en tiempo y distancia y sin embargo, muy presentes en mi memoria y en el corazón . . . Como verá Srta. Celis, todos somos manzanas del mismo árbol y el sentimiento aflora al compás de las melodías que nos acompañaron. Un gusto saludarla nuevamente.