Estados Unidos hasta llegar a la Ciudad de México, lugar en donde el grupo determinó establecerse durante tres años (1950-1953); como dato curioso, durante su estancia en este país, Carlos Rigual compuso dos de sus más exitosas canciones “Corazón de Melón” y “La del vestido rojo”, posteriormente, ya en 1961, se inspiraría para escribir la que los llevaría a la cúspide de su carrera “Cuando calienta el sol”, que junto con su versión del tema de Bobby Capó “Llorando me dormí”, fueron rotundos éxitos en plena fiebre por el Rock and Roll, considerándose inclusive dentro de la categoría de Rock lento o bien Balada Rock.
Definitivamente que ellos como otros artistas sin pertenecer a la època del Rock and Roll y a la Nueva Ola (Twist), se hicieron presentes y triunfaron en grande. El gran talento, el sentido de la mùsica y ese especial don que les diò el Todopoderoso, dejaron grabado su nombre y su mùsica con letras de oro en el firmamento artìstico de Mèxico y Latinoamèrica. Ellos actuaron en varios programas de la T.V., recuerdo el famoso estudio de Don Pedro Vargas, Comicos y Canciones de un chicle, tambièn en un Yate de un cigarro. Toda una celebridad Los Incomparables Hermanos Rigual, para beneplacito de los Latinos orgullosamente Cubanos y por que no Mexicanos, pues aqui se les quiere, se les quiso y se les seguirà queriendo por su gran carisma y su calidad humana. Asì me tocò vivirlo. Saludos Antonio.
Igualmente, me tocó vivir y disfrutar sus actuaciones a través de la pantalla chica.